20/1/13

Marcos Patronelli, el bicampeón



 Patronelli consagrado como bicampeón del Dakar confesó que se “sacó un gran peso de encima”, el peso que tenía desde aquel noviembre de 2010 cuando sufrió un accidente que le impidió llegar en condiciones a la travesía para revalidar su título.


“Me saqué un gran peso de encima. Es como si se me hubiera caído el cielo arriba desde el Dakar de 2011, por eso deseaba tanto ganar este año. Estoy muy contento”, enfatizó.

El joven que sorprendió a todos en 2009 cuando se convirtió en subcampeón en el primer Dakar sudamericano y un año más tarde se consagraba campeón y se convertía en ídolo, había sufrido un espectacular vuelco con el cuatri, mientras entrenaba y se había roto sus dos tobillos y la clavícula.

Con ese pronóstico, a mes y medio de la largada del Dakar 2011, era imposible pensar que el piloto de Las Flores pudiera estar en la largada.

Pero, cabeza dura como es, Marcos desafió los pronósticos médicos y después de ser operado comenzó una recuperación meteórica.

El 1 de enero, Patronelli estaba en la largada junto a su hermano Alejandro “dispuesto a dar todo”. Cabulero como pocos y atento a las “señales” decidió abandonar luego en la cuarta etapa, después de una caída para “evitar que pasen cosas peores”, había dicho en aquel momento.

Pese que en la edición pasada llegó segundo, muy pegado detrás de su hermano, Marcos sintió que desde el accidente las cosas "no iban bien".

“Después del accidente todo me salía mal, no había caso, pero este Dakar salió perfecto desde el primer día y hasta eso me preocupaba”, confesó una vez llegado al parque cerrado instalado en el Parque O`Higgins.

Es que este Dakar fue muy diferente para el campeón porque estaba sin su hermano en carrera y sin la compañía de toda la familia, a excepción de su hermana mayor Clarita.

Pero a Marcos ese silencio también le hizo bien y lo mantuvo “más tranquilo que nunca”.

“Es diferente y los re extraño a todos pero también está bueno porque estoy muy tranquilo y hasta me acuesto antes. Está bueno también estar un poco solo”, deslizó días antes en el desierto sentado al lado de su cuatriciclo, envuelto en una tormenta de arena que le daban un aire a `Lawrence de Arabia` más que a piloto de Dakar.

Ya con su segundo Dakar bajo el brazo no tiene problemas en reconocer que pese a lo bien que iba en la carrera, (en la 5ta etapa ya tenía más de 1h30m de ventaja), las dudas de que "algo malo pase" no se van hasta cruzar la meta.

“Siempre tenés dudas porque cualquier pequeño error te puede dejar afuera. Por eso estoy muy contento, era importante ganar este Dakar”, insistió al tiempo que recalcó que esta competencia “no se gana en un día ni en 15, se gana con meses de trabajo”.

Ahora sí, rodeado por toda su familia, que llegó a Santiago de sorpresa, Marcos recalcó: “Me encanta poder devolver algo de lo que mi país me da cada día, de lo que me da la gente que es muchísimo y lo que hace por mí todo el equipo”
 

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